Ecuador recuerda a Alexander Von Humbolt en sus 250 años de nacimiento

El geofísico, botánico,  geólogo, geógrafo, naturalista, vulcanólogo, humanista y gran explorador, Alexander Von Humboldt, quien en 1802 recorrió Ecuador, sigue siendo,  a los 250 años de  su nacimiento, uno de los alemanes más famosos en todo el mundo.

Humboldt nació en Berlín, Alemania en 1769. Estudió en las universidades de Frankfurt, Berlín, Gotinga y en la Escuela de Ingenieros de Friburgo. Con un gran bagaje que respondía a una amplia formación, en el año 1799 viajó a España y obtuvo del Rey Carlos IV permiso para explorar los territorios españoles en América.

En ese momento era un científico formado con las características de un naturalista y, en compañía del botánico francés Aimé Bonpland, recorrió por espacio de 5 años vastos territorios de Venezuela, el Orinoco, Cuba, Nueva Granada, la Real Audiencia de Quito y México.

Alexander Von Humboldt (1769-1859), como señala la historia, se trasladó el 5 de diciembre de 1802 desde Callao (Perú) hacia Guayaquil, acompañado del botánico francés Aimé Bonpland (1773-1858).

En el Ecuador estuvo en Quito, Riobamba, Cañar, Cuenca, entre otros lugares. Se maravilló con los volcanes tanto así que fue él quien acuñó el nombre de “Avenida de los Volcanes” a todo el valle interandino que alberga a más de 70 volcanes y montañas, 27 de ellas aún activas. Todos los volcanes forman parte de la cordillera de Los Andes.

“Los viajes por América con su compañero Aimé Bonpland a lo largo de 10.000 kilómetros y cinco años (1799-1804) no tienen parangón en la historia de la exploración del Nuevo Continente”

Ascendió a varios volcanes entre ellos el Pichincha, que lo logró llegar al cráter en su segundo intento; y el Chimborazo (6.310 m), el volcán considerado para la época como el más alto del planeta. Mientras que al verle al Cotopaxi por primera vez, sentenció que “es un cono perfecto, el más bello de todos los nevados”.

Se dice  que tan maravillado estuvo Von Humboldt de esta tierra latinoamericana (Ecuador), tanto que se asegura que después  de muchas reflexiones concluyó que: “Los ecuatorianos son seres raros y únicos: duermen tranquilos en medio de crujientes volcanes, viven pobres en medio de incomparables riquezas y se alegran con música triste”

Entre  los aportes para la ciencia está la medición sistemática de la velocidad y temperatura de la corriente oceánica fría, que baña costas de Chile, Perú y alcanza las costas del sur del Ecuador en su desplazamiento hacia las islas Galápagos. Es la corriente fría de las costas de Sudamérica que mantiene vigente su nombre tras su muerte.

Los viajes por América con su compañero Aimé Bonpland a lo largo de 10.000 kilómetros y cinco años (1799-1804) no tienen parangón en la historia de la exploración del Nuevo Continente. Sus libros son imperdibles para el viajero curioso por la historia natural y la zona que va de Ecuador a México.

Este recordatorio coincide con la visita oficial a Ecuador del  presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, a quien el Jefe de Estado ecuatoriano, Lenín Moreno condecoró con la Orden Nacional al Mérito en el grado de Gran Collar.

Fuente: Ministerio de Turismo

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